Larre-Gain (Hernani): Abril 12, 2019

Ya casi a final de temporada y de la celebración del XXV aniversario de la I Sagardo Bira, volvemos a Larre-Gain, esta vez con los Meyer-Garay.

Asistentes: Erika-Héctor, Espe-Kike, Úrsula-Santi, Alberto, Nesss, Edu

Previo

Edu acude al Zintzarri despues de la comida y siesta de la tesis doctoral en Donosti, donde está la familia Meyer-Garay tomando un trago. Nesss aprovecha para reservar para dos en Aulia, la sidre a la que Nesss y Edu irán el domingo. Tras otro trago en el Goiz-Argi (con olivas y kikos), y para que callaran los cagaprisas, vamos al bus en la calle Elkano, donde ya hay gente esperando al bus de la sidrería. Llega el bus gigantón cieloazulao donde subimos y pagamos 2€ por cabeza para el viaje de ida. Tras llanear tiramos para arriba y arriba, y arriba y ven, yo no soy marinero, detrás de un microbús que también va al mismo sitio. Nada más bajar, el grupeto de jovenzanas (y un listo) ficha a Nesss de fotógrafo, lo cual cumple con alegría y alborozo y mirada de azor; aprovechando, le pedimos a una de ellas (doble de Ana Gabriel) que fotografie a nuestro grupo.

Sidrería

Conocida doble estancia, en la primera con mesas y algo de maquinaria agrícola-sidrera, y en la segunda probablemente el pasillo de kupelas de madera más bonito de la Cristiandad, las cuales están identificadas con nombres de manzanas (en lugar de numeradas) que podemos ver pintadas en la pared opuesta. Edu echa de menos a su araña favorita en el fondo del pasillo, que se antoja asaz estrecho por la cantidad de gente (estamos a full) y por las que se ponían donde más molestaban. Nos dan nuestra mesa habitual justo a la izquierda de la entrada al pasillo de beber.

Para comer, ya de entrada nos encontramos puestas las bien recordadas anchoas en aceite que devoramos con grandes untamientos y cantidades de pan. Tras averiguar la camarera quién era el nagusi de nuestro grupeto, Nesss le confirma que iremos a por el menú tradicional y que probaremos el bacalao a dos estilos, ante las protestas de Edu que manifiesta que nunca nos gusta la opción tomatera. Después, tres tortillas (una para cada tres) jugosas pero algo pasadas de sal y que calificamos solamente de cumplidoras, lo cual no fue óbice para que no acabáramos el resto del pan. Tras satisfacernos la camarera con una nueva barra, llegan tres bandejas con seis trozos (demasiado finos) de bacalao a dos estilos, mitad frito con pimientos verdes y cebolla pochada (que en cuanto te descuidabas hacías un Josune involuntario) y mitad con tomate; Edu reconoce que esta vez Nesss ha acertado pues la salsa de tomate está muy rica; ambos compiten por encontrar más espinas en el bacalao acabando en empate. Posteriormente, tres chuletas tiernas y sabrosas que dieron juego para los habituales cavernícolas roehuesos, aunque alguno tuvo problemas en meter el morro en el cerrado ángulo del hueso. A pesar de que la mayoría de los comensales ya se daban por satisfechos, pedimos a la camarera un poco más de carne pero que le avisaríamos pues eran aún las 22:15; cuando avisamos y la sacaron estaba tan buena (la txuleta) como las anteriores y volvió a quedar en los huesos roídos. De postre, dos cestos de nueces, dos platos con dos tipos de quesos (curado y muy curado, ambos muy buenos), membrillo a discreción y tejas y cigarros de Tolosa (donde Edu no consigue meter el queso de punta). En total, 265,45€, que no llega a 30€ por persona aunque aún no sabemos muy bien porqué pusimos 50€ cada, lo que provocó que Edu buscara infructuosamente en el ticket la razón para un precio tan alto (el bote de 20€ cada duró dias en agotarse). En resumen, buen precio para lo que nos pusieron.

Nesss, Héctor, y Edu son los únicos que se mantienen de pie, no sólo de la mesa sino de la sidrería. Los viajes a las kupelas fueron numerosos, estando el jefe siempre presto a abrir (acabamos probando todas) y demostrado unos buenos reflejos a la hora de cortar el chorro. Sólo una kupela con grifo que probamos una vez y nunca mais. Destacan los múltiples atentados contra el Euskera perpetrados por los euskaldunberris más atrevidos, que usaban las más depuradas técnicas para aparentar que hablaban vasco (hiiiik, kaben txotx, bat, bi eta hiru, santxeski!!). Edu se hace amigo de los padres e hijos madrileños, estos últimos en su primera sidrería, a los que enseña bonitas tradiciones como partir nueces a manotadas provocando sangrantes estigmas en la mano (muy apropiados ahora que se acerca la Semana Santa), cómo poner el vaso y cómo no, y cómo parecer que hablas en euskera sin tener ni puta idea. Aprovechando los cánticos del camisas a cuadros blancos y azules, también entonan el "Txoria, Txori" con apoyo del libreto de cánticos gratuito de la sidre.

Ante la pregunta de Edu sobre lo bien conservado que estaba el frontal de todas las kupelas, acaba el nagusi confesándonos que por dentro no son de madera sino de fibra, lo cual desilusiona un tanto a los puristas. A las 23:40 pagamos la dolorosa y salimos fuera a esperar el bus de vuelta, bajo un cierto frescor que hizo que muchos continuaran la espera dentro de la sidrería. Otros 2€ por cabeza para la vuelta y bajamos por la carretera curvosa, esta vez ya de noche cerrada.

Epílogo

El primer trago fue en el Goiz-Argi donde Santi reclama su gyntonic tras recibir una caña. Conversaciones comerciales de Erika con el camarero. De allí, tras despedirnos de Espe-Kike vamos al Garin, donde Alberto ya comienza a separarse del grupo y mutar en el temido Lennon. Al salir se despiden Ursula-Santi y los demás van a la Bodeguilla; entra primero Edu y gracias a la no música que tenían les prohibe entrar al resto, por lo que vamos al Haida, donde había buena música hasta que la joden con latinadas. Un poco antes de las 2:00 Edu se escapa a la plaza de los gudaris para grabar el paso completo de la Korrika. Al volver se encuentra que Erika-Héctor y Alberto-Lennon han dejado solo a Nesss. Los dos se toman los últimos kalimotxos en el Apeadero y a las 2:20 Nesss se va a casa y Edu baja a Zinkoenea a coger el bus nocturno de las 2:30 para ir a Donosti, cruzándose enfrente de La Bodeguilla con Alberto mutado ya completamente en Lennon. El puto bus de las 2:30 nunca llegó por lo que no consigue salir de Hernani hasta las 3:38, una hora para que pasaran tres taxis por la parada, ¡qué vergüenza y qué moskeo! Entre tanto, Nesss, que inocentemente se había lavado los piños y se había acostado, recibe a las 3:15 la visita de sus okupas que le sacan de la cama para que pruebe su nueva cerveza, Fucking Hopstyle. Total, que Edu se acostó a las 4:00... y Nesss y los demás a las 4:45, no deja de ser buena hora.